Ventajas e inconvenientes de hacer el yogur en casa

Consumir yogures es sano para nuestro cuerpo. Sobre todo, para la probiótica intestinal. Por eso, es recomendable consumirlos con frecuencia. Si este es tu caso, quizás te estés planteando pasar a hacer tus propios yogures en casa.

Antes de decidir, es bueno que conozcas las ventajas y desventajas que tiene este proceso de preparar el yogur con tu propia yogurtera. Por eso, hemos recopilado los pros y contras más importantes. Echa un vistazo y sal de dudas.

Pros y contras de hacer el yogur en casa

Las ventajas

Para empezar, aunque pueda parecer lo contrario, hacer yogur en casa es muy sencillo y se necesitan muy pocos ingredientes. Para los naturales, solo necesitas 1 yogur, un poco menos de 1 litro de leche, 3 cucharadas de leche en polvo (opcional) y azúcar al gusto. El resto de ingredientes ya quedan a tu elección, según el sabor que quieras darle al yogur. Además, solo necesitarás comprar el yogur la primera vez, luego podrás utilizar uno de los que hayas hecho en casa (hasta unas 10 veces, luego tendrás que volver a comprar.

Por otro lado, el proceso de preparación antes de meterlos en la yogurtera es muy sencillo y rápido. Aunque depende de los ingredientes que quieras poner (puede que requieran alguna preparación más elaborada), por lo general lo tendrás listo en 5 minutos.

Otra de las grandes ventajas de estos yogures caseros es que puedes hacerlos de mil sabores. Tu imaginación y gusto es el límite. Los puedes hacer de frutas (fresa, piña, manzana, kiwi), con caramelo, con mermelada, con dátiles, con frutos secos… Y lo mejor de todo es que son ingredientes sanos (bueno, dependiendo de lo que elijas, claro).

Relacionado con esto, es muy beneficioso el echo de que dejaremos de consumir colorantes, aditivos y azúcares (según la cantidad que le pongas de azúcar a tu mezcla) que se ha probado que no son beneficiosos para la salud. Sobre todo, se nota en los yogures de sabores. De este modo, queda descartada la idea de que comer yogures caseros engorda.

Por otro lado, se puede hacer yogures con todo tipo de leche, incluso leche materna. De este modo, cuando el bebé empiece a comer con cuchara, podrás prepararle yogures con este tipo de leche y te aseguras de que no le sienta mal y le nutre igual de bien.

Por último, aunque no es menos importante, dejarás de producir una cantidad bastante elevada de residuos innecesarios. Dirás adiós a los vasitos de plástico de yogur. Puede parecer una tontería, pero suma todos los vasitos que gastarías en un año, en dos, en tres… ¡Una barbaridad!

Los inconvenientes

Por otro lado, hay algunos inconvenientes que también debes conocer para poder sopesar y valorar si te merece la pena pasarte al yogur casero o no. Te los resumimos a continuación.

Primero, aunque el proceso de preparación previo hemos dicho que es muy rápido, el proceso en la yogurtera sí que es lento. Dependerá del modelo, pero la media es que necesites, mínimo, 8 horas para que el yogur esté listo. Y luego tendrá que estar alguna hora más en la nevera antes de que lo puedas consumir.

Por otro lado, es cierto que se necesitan pocos ingredientes, pero siempre tendrás que tener un yogur “original” (bien sea comprado o bien de los que ya has hecho) para poder hacer los nuevos yogures, pues es necesario para que se haga bien la fermentación. Por lo tanto, tendrás que estar pendiente de esto y no comerte el último. Además, si te apetece hacer yogur de piña y el último que te queda es de otro sabor que no le pega, probablemente tendrás que comprar uno natural.

Por último, la mayor desventaja de este tipo de yogur podría ser la inmediatez o comodidad, dependiendo de la persona. Puede que prefieras tener yogures siempre a la mano sin tener que esperar el tiempo que se tardan en hacer y, como mucho, que solo tengas que acercarte al súper a por tu yogur.

Ultima actualización el 13 de mai del 2021