Guía de compra de ollas a presión: análisis y opiniones

Si tienes poco tiempo para cocinar, una olla a presión rápida puede ser tu gran aliada. Aunque este no es un producto nuevo, en los últimos años se han modernizado mucho. Por ello, para comprar la más indicada para ti es importante que tengas en cuenta algunos detalles.

¿Qué es una olla a presión?

Se trata de un recipiente hermético capaz de alcanzar altas temperaturas para lograr una cocción más rápida gracias al vapor que se acumula en su interior.

Esto se logra, además, porque los alimentos no entran en contacto con el aire.

De esta manera, no solo se conservan sus nutrientes, sino también su sabor original y su gran aroma.

¿Cuál es la mejor olla a presión?

Si quieres saber cuál es la mejor olla a presión para comprar, te presentamos las características de 3 modelos destacados.

Monix Quick - Olla a Presión Rápida de 6 Litros,...
BRA Tekna - Olla a Presión Rápida, Apta para Todo...
WMF Perfect Plus - Set con olla rápida de 22 cm de...
Olla a presión rápida - Monix
Olla express - BRA
Set con olla rápida - WMF
Capacidad: 6 litros
Capacidad: 7 litros
Capacidad: 6,5 litros
En acero inox 18/10 de 5,3 mm
En acero inoxidable 18/10
En acero inoxidable Cromargan
Apta para limpiar en el lavavajillas
Apta para todo tipo de cocinas
Con base TransTherm apta para todas las cocinas
34,90 €
61,70 €
145,51 €
Monix Quick - Olla a Presión Rápida de 6 Litros,...
Olla a presión rápida - Monix
Capacidad: 6 litros
En acero inox 18/10 de 5,3 mm
Apta para limpiar en el lavavajillas
34,90 €
BRA Tekna - Olla a Presión Rápida, Apta para Todo...
Olla express - BRA
Capacidad: 7 litros
En acero inoxidable 18/10
Apta para todo tipo de cocinas
61,70 €
WMF Perfect Plus - Set con olla rápida de 22 cm de...
Set con olla rápida - WMF
Capacidad: 6,5 litros
En acero inoxidable Cromargan
Con base TransTherm apta para todas las cocinas
145,51 €

¿Cómo elegir una buena olla a presión?

En caso de que nunca hayas comprado una olla a presión o que estés pensando en cambiar la que tienes en casa, debes saber que tienes que considerar ciertos factores antes de comprar una. Estos son los más importantes.

Capacidad

La capacidad de las ollas a presión se mide en litros y dependiendo de esto podrás cocinar más o menos cantidades. Lo más recomendable es elegir una olla a presión grande, ya que te dará más posibilidades de uso.

Y es que mientras que en una pequeña siempre deberás cocinar cantidades reducidas, en las grandes podrás cocinar poco y mucho, dependiendo de tus necesidades del momento.

En cualquier caso, debes tener en cuenta que en el mercado puedes elegir desde ollas a presión de 4 litros hasta ollas a presión de 50 litros. Para elegir el tamaño adecuado para ti tienes que considerar el espacio del que dispones, así como la cantidad de comensales que sueles tener. Si solo la vas a usar para cocinar para ti, puede que creas que con una olla a presión de 1,5 litros o 2,5 litros baste, pero en realidad es mejor optar por una más grande.

Una olla a presión de 6 litros, por ejemplo, es ideal para tres personas y quizá cuatro. Para una familia de cinco a siete miembros es recomendable optar por ollas a presión de 8 litros u
ollas a presión de 9 litros. Las ollas a presión de 10 litros son bastante grandes, por lo que son ideales para familias mucho más numerosas.

Por otro lado, respecto a la capacidad es importante que consideres las indicaciones para su llenado. La mayoría de estas ollas cuentan con un mínimo de 1/3 o 1/2 y de un máximo de 2/3.

Niveles de presión

También se recomienda elegir una olla a presión que cuente con dos niveles de presión para que puedas establecerla dependiendo del plato a preparar. Este se puede seleccionar por medio de una rueda ubicada cerca de la válvula de presión.

Las temperaturas seleccionables pueden ir desde los 90 hasta los 200 grados, según el modelo. Con el primer nivel, el más bajo, se pueden cocinar verduras, ya que necesitan una presión menor. Y con el segundo se pueden cocinar carnes, por ejemplo.

Material

Otro aspecto a considerar es el material de la olla. Estos utensilios vienen en una amplia variedad de ellos, desde el acero inoxidable y el aluminio hasta el cobre o el hierro. Todos estos materiales tienen sus ventajas y desventajas, por ello debes analizarlos de acuerdo a tus necesidades.

La opción más clásica y recomendada es el acero inoxidable, ya que es un material muy duradero y resistente a las altas temperaturas. Además, es la mejor opción para quienes tienen cocinas de inducción, porque estas placas necesitan de un material ferromagnético para funcionar.

Seguridad

Las ollas a presión no son peligrosas en sí, pero por funcionar con vapor sí representan un pequeño riesgo, sobre todo si no se limpian como deberían o si se utilizan de manera indebida.

Por esta razón es fundamental elegir un modelo que ofrezca diferentes medidas de seguridad. Lo esencial en una olla a presión es la válvula de seguridad.

Este es un sistema diseñado para que libere parte de la presión acumulada en caso de un problema, para evitar que el exceso de esta puede provocar que la olla estalle. Además de esto, estas ollas también pueden contar con un sistema de evacuación de seguridad, un cierre de alta calidad y hasta sistemas de válvulas autolimpiables.

Sistema de apertura

Las ollas a presión son fáciles de utilizar, pero aún así puede ser complicado conseguir un encaje rápido de la tapa.

Por ello, es fundamental elegir un modelo cuyo sistema de apertura sea lo más sencillo posible y con el cual no pierdas tiempo intentando lograr el vacío.

Un problema común pueden ser las ollas a presión bloqueadas y esto es algo que se evita con un modelo que tenga una tapa fácil de manejar.

¿Por qué comprar una olla a presión?

Si algo escasea en esta época es el tiempo. Es por este motivo que siempre buscamos alternativas que nos permitan hacer las cosas de una manera más fácil y rápida, especialmente en la cocina.

En este sentido, las ollas a presión son una de las herramientas más útiles que podemos tener en casa, ya que su objetivo es ahorrar tiempo al cocinar alimentos de una manera rápida.

Puedes cocinar tus platos favoritos en grandes o pequeñas cantidades en la mitad del tiempo que normalmente emplearías. Preparar carnes y aves, por ejemplo, solo te tomará de 10 a 20 minutos y pescados en un tiempo mucho más corto: de 5 a 12 minutos. Si quieres hacer pastas o sopas, en 30 minutos como máximo lo tendrás listo. Y con una olla a presión las lentejas estarán a tiempo aunque las hagas poco antes de comer.

Con estas ollas no solo ahorras tiempo, sino también dinero y recursos como electricidad o gas. Por un lado, si bien una buena olla de este tipo requiere una inversión, está valdrá la pena ya que es prácticamente un instrumento para toda la vida. Además, al cocinar rápidamente los alimentos, el consumo eléctrico y de gas será mínimo debido a que no estará mucho tiempo encendida.

¿Qué olla a presión elegir?

Para elegir la mejor olla a presión para ti, echa un vistazo a las características de los 3 modelos más vendidos.

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Monix Quick - Olla a Presión Rápida de 6...
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WMF Perfect Plus - Set con olla rápida de 22 cm...
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BRA Vitesse - Olla a presión rápida, 9 litros,...
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Monix Classica - Olla a presión tradicional de...
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¿Cuánto cuesta una olla a presión de calidad?

Si vas a comprar una nueva olla a presión es normal que te preguntes cuánto dinero te costará. Debes saber que este es un factor que depende tanto de la marca de olla, como de su nivel de presión y su capacidad.

Y es que no costará lo mismo una olla a presión de 4,5 litros que una olla a presión de 20 litros. Por ello, es importante que consideres tus necesidades antes de elegir un modelo.

En cualquier caso, debes saber que los precios de las ollas a presión oscilan entre los 40 euros y los 250 euros. Puedes elegir una en función del uso que le vayas a dar. Si no piensas utilizarla con mucha frecuencia y sólo quieres empezar a adaptarte a su uso, puedes apostar por modelos con precios entre los 50 y los 80 euros como las ollas a presión Fagor Rapid Xpress.

Si piensas utilizarla a menudo, es mejor que compres una olla de mayor calidad y por ende, un poco más costosa. El presupuesto recomendable en este caso será de entre 90 y 120 euros. Y si quieres algo mucho mejor que te dure toda la vida, es mejor apostar de una vez por modelos que cuesten entre 150 y 200 euros. Si buscas bien, podrás conseguir buenas ollas a presión en oferta.

Nuestro consejo : ahora que sabes todo sobre las ollas a presión podrás elegir una para ti. Recuerda que lo ideal es escoger según su capacidad, material y medidas de seguridad. Tampoco olvides comparar las características de los modelos disponibles para que compres la que mejor se adapte a tus necesidades.

¿Cómo usar una olla a presión?

El manejo de las ollas a presión no es complicado y una vez que te acostumbras a ella puede ser bastante sencillo. Sin embargo, es importante tener en consideración ciertos aspectos para que su uso sea el más adecuado y seguro siempre.

Existen diferentes modelos de ollas, pero como todas trabajan bajo el mismo principio, su funcionamiento básico es similar. No obstante, es recomendable que antes de usar una olla a presión por primera vez, leas bien las instrucciones del modelo en cuestión para que entiendas cómo funciona. En cualquier caso, resumimos su uso en estos pasos.

  • Antes de nada, revisa en las instrucciones de tu modelo las recomendaciones de los grados a los que debes usarla, así como el tiempo de uso. También debes revisar el método y el tiempo de cocción de la receta que vas a hacer.
  • Si se trata de una olla nueva, se recomienda hervir en ella dos tazas de agua y lavar bien el aro de goma y la válvula para así esterilizarla.
  • Luego, deberás colocar los alimentos a cocinar en su interior, así como el líquido teniendo siempre en cuenta su capacidad mínima y máxima. De rebasar este límite la válvula de seguridad entrará en acción y deberás apagar el fuego de inmediato para evitar que estalle.
  • Una vez introducidos los alimentos, debes tapar la olla. Antes de hacerlo es buena idea que mires a través del tubo de ventilación para que te asegures de que esté abierto y despejado. De no ser así, una vez en funcionamiento no podrá salir el vapor y esto será un riesgo. Cuando compruebes que no esté obstruida, deberás colocar la tapa sobre la olla y cerrarla firmemente. El mango de la tapa debe quedar justo encima del mango de la olla.
  • Coloca el regulador de presión en el tubo de ventilación, calienta la olla y espera hasta que este comience a oscilar de manera lenta. Después, tendrás que ajustar el calor y justo en ese momento comenzará el tiempo de cocción.
  • No dejes la olla desatendida. Es importante que siempre controles que esté en la temperatura adecuada y que estés atento en el momento en el que empiece a silbar. En ese momento es cuando la válvula de la olla se levanta para aliviar la presión interna liberando vapor. Esta acción indica que los alimentos ya están casi listos y por ende, debes bajar el fuego o la intensidad del calor.
  • Cuando estén listos, deberás esperar entre 15 y 30 minutos hasta que se enfríen de manera natural en la olla. Hay recetas que indican que se debe enfriar la olla de presión de inmediato. En ese caso deberás meterla bajo el grifo o verter agua fría sobre ella. No obstante, este método no suele ser muy recomendado, ya que al haber un cambio brusco de temperatura se pueden alterar las propiedades, el sabor y hasta el aspecto de la comida.

¿Cómo limpiar una olla a presión?

La limpieza de las ollas a presión es un paso elemental que nunca debes dejar de lado por cuestiones de seguridad. Por fortuna, la mayoría de ellas son fáciles de limpiar, por lo que esto no representará un problema. Aún así, debes tener en cuenta algunas consideraciones para que la limpies siempre de manera óptima.

Algunos modelos son aptos para el lavavajillas, pero si la tuya no lo es, no te preocupes. Puedes lavarla fácilmente bajo el grifo. Lo importante es que siempre tengas la precaución de lavar bien sus partes, como el mango, la goma de la tapa y la válvula de seguridad. Todos estos elementos suelen ser desmontables, lo que sin duda te facilitará el trabajo.

Puedes lavar tanto la olla como la tapa y la junta de goma con agua tibia y jabonosa. Revisa siempre que la válvula esté libre de obstrucciones, bien limpia y que la goma de la tapa esté flexible. Antes de guardarla, asegúrate de que esté completamente seca.

Ultima actualización el 11 de octubre del 2019

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